¿Queremos saber si la fotografía de Óscar Alberto Martínez Ramírez y su hija Valeria será suficientemente poderosa no ya para avergonzarnos (cosa que dudo) sino para cambiar la desastrosa política migratoria de los Estados Unidos? En el poder que tuvo a la fotografía de Aylan Kurdi sobre los políticos Europeos encontraremos la silenciosa respuesta.
